Lo más conveniente es dejar que la naturaleza se encargue de eso. La mayoría de los niños pierden los dientes de leche entre los 6 y los 12 años. A veces eso sucede mientras ellos duermen; en esos casos el niño suele tragarse el diente. Pero no e asustes, éste circulas sin ningún peligro por sus intestinos. Pero cuando un diente muy flojo le impida a tu niño comer, sostén la pieza entre tus dedos con una gasa y tira de ella. |