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Con esta forma de cocción no es el agua sino el vapor, quien transmite el calor, de esta manera se cuecen los alimentos magros, tales como el pescado ciertas carnes, legumbre, patatas, etc. Al cocer al vapor se desarrolla otro proceso.
El vapor caliente ejerce sobre el contenido de las células una acción distinta a la de el agua hierviendo. El alimento queda también "en su punto", a pesar de lo cual y a excepción de la grasa, nada se disuelve en la célula.
El efecto sobre los alimentos es el siguiente:
Las paredes celulares y las fibras se ponen tiernas, la albúmina se coagula pero sin disolver, como ocurre en la cocción por ebullución; el almidón se hincha y queda pastoso, mientrs que la glucosa y las sales minerales permanecen inalterables.
La grasa se funde bajo la influencia del calor, y cuando se trata de alimentos muy grasos, rezuman.
En general, nunca se cuecen el vapor las carnes muy grasas, o el pescado graso. Las sustancias colorantes no se disuelven por la acción del vapor, y la pérdida de sustancias colorantes es mínima.
Las vitaminas reducidas exactamente tal como en la cocción por ebullición, es decir que las vitaminas sensibles al calor o solubles en el agua quedan destruidas o bien disminuidas su eficacia, según sea la violencia y la duración de exposición en el calor.
Las sales minerales permanencen invarialbles.