Este artículo ha sido visto 289 veces
Están en su mejor momento del año y, además de ser jugosas y deliciosas, constituyen un gran alimento que debemos incluir en nuestra dieta. Originarias de Europa, ya en la Antigüedad, griegos y romanos supieron apreciar su aroma y sabor, y se consideró desde entonces a la fragaria como una fruta deliciosa.
Pero además de un sabor incomparable, la fresa o frutilla, tiene un gran poder nutricional, apenas engorda y es rica en vitaminas B1, B2 y C, potasio, calcio y fibra. Se sabe también que el zumo de fresas (frutillas) tiene propiedades antibacterianas por la presencia de carotenos, y que son perfectas para completar la dieta de las personas que no comen carne porque la vitamina C que contienen ayuda a la absorción del hierro.
Lo mejor es que, incluso, son aptas para diabéticos y suben la líbido, así que este es el momento de que las disfrutes en todas sus posibilidades.
La fresa (frutilla) es una de las frutas más baja en calorías, además es diurética y muy rica en fibra, por lo que ayuda al tránsito intestinal. Su poder diurético impide la formación y acumulación de gases en el abdomen y ayuda a reducir talla y volumen, así que aprovecha sus beneficios para poner tu cuerpo a punto.
Se recomienda hacer esta dieta una o dos veces por semana para purificar el organismo, de tal forma que, alternándola con una dieta equilibrada y un poco de ejercicio, conseguiremos un abdomen más atractivo.
Sobra decir que ésta no es una dieta de adelgazamiento y que no se debe realizar más días de los recomendados, ya que carece de algunos nutrientes necesarios, pero realizándola de forma correcta no tardarás en ver los resultados.
Dieta de la fresa (frutillas)
Plan de alimentación con efectos antioxidantes y diuréticos (1.200 cal).
Desayuno:1 vaso de zumo de naranjas recién exprimido. 1 vaso de leche de soja con 2 cucharadas soperas de germen de trigo. 5 fresas (frutillas) frescas.
Comida:Ensalada multicolor: Ingredientes: para 1 ración: 1 tomate, media zanahoria, 2 cucharadas soperas de maíz tierno, unas hojas de berro, lombarda, 4 aceitunas, 1 cucharada sopera de aceite y sal.
Arroz integral con espinacas y alcachofas: Deja en remojo el arroz integral 1 hora en agua caliente. Prepara el caldo de verduras sin sal y cocina en él la alcachofa, el medio diente de ajo, pimiento verde, 1 hoja de laurel y a continuación agrega el arroz y las espinacas. Reduce el fuego y mantén la cocción hasta que el arroz este tierno, seco y suelto.
Merienda:
Opción 1: Fresas (10 unidades) con nueces (2 unidades) sin cáscara, 1 cucharadita de miel.
Opción 2: Macedonia de frutas: 1 ración: media porción de las siguientes frutas: pera, manzana, naranja y 5 fresas: trocea las frutas y añade el zumo de naranjas.
Cena: 1 taza de caldo depurativo de verduras preferentemente de cebolla y apio sin sal y con zumo de limón. Este caldo se puede beber durante el día en lugar de agua.
Patatas asadas: Pon en una placa de horno 1 patata grande cortada por la mitad con su piel, espolvorea con ajo, sal y aceite y cocínala hasta que esté dorada, sírvela adornada con perejil. Postre: 5 fresas o batido de fresa con leche de soja.