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Los antibióticos son sustancias que se emplean en el tratamiento de enfermedades infecciosas para eliminar las bacterias y los microorganismos específicos que las provocan. Éstas son las principales causantes de las infecciones de faringoamigdalitis, sinusitis, exacerbación de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica EPOC) y neumonía. Los antibióticos actúan a través de dos mecanismos: matando a los microorganismos existentes, e impidiendo su reproducción.
Infecciones respiratoriasLa OMS (Organización Mundial de la Salud) y la mayor parte de las autoridades sanitarias nacionales han dado la voz de alerta sobre las enfermedades respiratorias. Éstas se han convertido en las enfermedades no graves más frecuentes en Europa, situándose como la cuarta causa de muerte y discapacidad. Una de cada cuatro personas ha padecido o padecerá síntomas de infecciones respiratorias en algún momento de su vida.
Resistencias
Tomar antibióticos de forma inadecuada, sin seguir estrictamente las órdenes del médico, resulta más perjudicial para el organismo de lo que nos imaginamos. Las bacterias pueden desarrollar resistencias, hacerse inmunes frente a los antibióticos porque han aprendido a protegerse frente a ellos. En los últimos diez años las bacterias han modificado su estructura debido, en gran parte, a la mala utilización de los antibióticos. Estas nuevas bacterias resistentes a los antibióticos se han convertido en un grave problema para la salud pública.
En algunos casos cuatro de cada diez pacientes tratados con antibióticos no mejoran debido a la aparición de bacterias resistentes a los tratamientos habituales.
La mala administración de los antibióticos puede favorecer la aparición de bacterias resistentes. Debemos tener en cuenta que existen diferencias entre bacterias y virus. Aunque pueden producir los mismos síntomas los antibióticos sólo atacan a las bacterias, por lo que resultan ineficaces contra las infecciones víricas.
Uso racional
A menudo no recurrimos al médico para saber cuál es el antibiótico más indicado para nuestra infección, sino que preguntamos a personas cercanas. La automedicación con antibióticos se ha convertido en una costumbre muy extendida. El 42% de los pacientes incumple de alguna forma las recomendaciones para su consumo.
Tomar medicamentos siguiendo en forma estricta el consejo médico es el mejor método para atacar las infecciones respiratorias; si se toman de forma inadecuada pueden dejar de ser eficaces.
Nuevos tratamientos
La investigación trata de lograr antibióticos que reduzcan el problema. Cada día se tiende más a usar antibióticos que actúen sobre las bacterias que realmente están causando la infección. Los nuevos antibióticos, como la telitromicina, atacan exclusivamente los microorganismos que causan las infecciones más habituales, al tiempo que permiten reservar otros más potentes para las infecciones hospitalarias.
Consejos
Tomar antibióticos bajo la supervisión de un médico.
Utilizar antibióticos personalmente, sin compartirlos con otras personas.
No pedir antibióticos ni recurrir al botiquín casero, sin indicación de un médico.
Continuar el tratamiento durante todo el periodo establecido, aunque mejoren los síntomas.
Guardarlos en lugar adecuado para mantenerlos en óptimas condiciones.
Si se está tomando otros medicamentos informar al médico. Puede que exista alguna incompatibilidad entre ambos tratamientos.
Leer el prospecto del antibiótico.
Cumplir con la dosis indicada con el fin de conseguir los mejores resultados.
En el caso de notar efectos secundarios, consultar al médico.