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El microondas se ha convertido en un instrumento casi insustituible en muchas cocinas por su versatilidad, seguridad y rapidez. Las múltiples ventajas que nos ofrece son casi ilimitadas en nuestra cocina. En la práctica, la utilización de este sistema no precisa grandes conocimientos en alimentación, pero existe un error generalizado de que este aparato sólo sirve para calentar y descongelar platos precocinados.
En la pastelería
Hablar de un tipo de género realizado con el microondas es muy difícil, ya que en pastelería, a diferencia de la cocina, la inmensa mayoría de los productos que se elaboran van cocidos en el horno convencional. Además, todo lo referente a complementos, ya sean yemas, trufas, cremas, cremas para salado, rellenos, etc, se realizan, si es posible, a través de equipos de pasteuración con la ventaja de que obtenemos todas las garantías de que el producto está exento de cualquier tipo de germen, pero sí que podemos aplicar el microodas como complemento o ayuda para realizar algún tipo de elaboración.
En pastelería se puede utilizar el microondas para las siguientes elaboraciones o complementos:
Deshacer hojas de gelatina: Siempre y cuando estas hojas hayan sido ya remojadas en agua, de esta manera el microodas aprovecha la humedad de las hojas para fundirlas.
Fundido y atemperado de chocolate: debemos hacer repetidas pruebas para conocer la potencia exacta para fundir el chocolate y que este no se queme. Una vez que sepamos la potencia con que debemos fundir el chocolate, podemos hacer unas tablas de potencia y de tiempo. En el caso de quererlo atemperar, añadir trozos de chocolate frío, hasta conseguir la temperatura adecuada.
Calentar mantequillas o cremas: el microondas es idóneo para poner pomadas las mantequillas, cremas, trufas, etc, ya que su utilización es muy rápida y segura.
Descongelación: la descongelación rápida de salsas, coulis, mantequillas, etc., y en los productos para la descongelación de especialidades de salado, pescados, verduras, etc.
La cocción de los alimentos
El resultado final de una cocción, de un calentamiento y de una descongelación dependerá de la potencia que se elija cuando debamos utilizar el microondas. Se obtendrá mejor resultado a potencia baja o media. Por ejemplo, las características de la cocción de la carne a una potencia media o baja en un horno microondas no difieren a cuando se utiliza un método tradicional. La única diferencia es que en la cocción de la carne por este sistema no se obtiene el color tostado tan característico que adquiere al ser cocida por un sistema normal, ya sea a la brasa o rustida, pero sí que se mantiene tierna y suave. Esta restricción ha sido subsanada incorporando un gratinador a los hornos microondas, que se puede desconectar en el caso de querer descongelar o solamente calentar una elaboración.
Si se compara una verdura cocida por un sistema tradicional y otra cocida mediante el horno microondas, tampoco descubriremos diferencias significativas en el resultado final, llegándose incluso a confundir.
La vitamina C de las frutas y verduras cocidas en horno microondas se deteriora menos y por lo tanto es de suma importancia el tipo de cocción que se debe efectuar a un alimento que la contenga. En este caso es recomendable la utilización del microondas debido al poco tiempo que se necesita para su cocción. Además, durante la cocción en el microondas las pérdidas de vitamina también son menores debido a que se produce una cocción con un bajo contenido en agua añadida. Para recuperar las vitaminas se puede utilizar el agua para la elaboración de caldos, salsas, jugos, etc.
En el caso de la cocción de un tubérculo, como por ejemplo la patata, a una temperatura de unos 200º C durante aproximadamente unos 60 minutos se produce una reducción de los agentes nutritivos del 15% y de elementos inorgánicos como el potasio y el hierro del 12% y del 15% respectivamente. La cocción en microondas del mismo producto durante 3 minutos hace que haya una perdida inferior de elementos llegando hasta la proporción del 2% y una variación de la proporción de elementos orgánicos menor que un proceso normal de cocción.
Tenemos que acostumbrarnos a que cuando debamos calentar algún tipo de alimento en el microondas, que sea en su totalidad crudo o que contenga algún tipo de ingrediente no cocinado, a removerlo varias veces durante su cocción o calentamiento, ya que la incidencia de las microondas es irregular en la superficie del producto. Además, la absorción del calor no es igual en todos los alimentos debido a su peso, composición y características. En este apartado también influye el tipo de construcción del microondas y del material utilizado para el calentamiento del producto.