
Si la vivienda cuenta con una habitación destinada a estudio es casi indispensable que éste disponga de una biblioteca donde colocar los libros consultados durante el trabajo. En este caso, la librería suele tener un aire más funcional ya que sólo está destinada a alojar obras literarias, dossiers técnicos y carpetas con documentos.
Por ello, la profundidad de sus baldas debe estar comprendida entre los veintiocho y los treinta centímetros y en algunos de sus compartimentos se pueden instalar puertas que ocultarán los archivos visualmente menos atractivos. Las más adecuadas para esta zona suelen ser las de madera oscura o las de acero cromada, con estantes que puedan regularse en altura en función de que se quiera almacenar.
En función del espacio de librería que se necesite se creará un mueble de grandes dimensiones para el que será indispensable situar una pequeña escalera cerca, idónea a la hora de coger los documentos ubicados en la parte más elevada.
También se pueden instalar módulos independientes y clasificarlos por materias para conseguir un mayor orden e, incluso, algunos modelos de librerías incorporan ruedas que proporcionan una mayor funcionalidad.
Dentro de las soluciones a la hora de crear una biblioteca, las realizadas a medida son sin duda las que consiguen una mayor personalización y, por tanto, satisfacen mejor las necesidades de cada vivienda. No obstante, el mercado propone múltiples modelos, sugerentes desde el punto de vista del diseño y muy funcionales por sus características técnicas. Las opciones más utilizadas son las modulares y los muebles libreros, aunque existen versiones originales realizadas a partir de formas sugerentes con madera o metal.
Modulares: Son aquellas que están compuestas a partir de bloques de diferentes tamaños, con una altura que varía de los dos a los dos metros y medio. Por sus características se adaptan a cualquier ambiente y permiten una composición libre, de manera que consiguen un mayor grado de personalización. Al ser componible, es posible agrandar el tamaño de la librería a partir de nuevos módulos a medida que se necesite más espacio de almacenaje. Muebles ligeros: Las librerías prefabricadas son muebles independientes que se fabrican con diferentes diseños, alturas y anchuras para escoger el más idóneo en cada caso. Algunos incorporan patas o ruedas, se amuran a la pared o se cuelgan por medio de tensores y, la mayoría, presentan diferentes compartimentos, idóneos tanto para los libros como para complementos y piezas decorativas.
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