
Las plantas del interior requieren varios cuidados específicos y diferentes de los de las que son de exteriores, pues tienen su propia estructura y su propia forma de desarrollo. La mayoría de las plantas que podemos colocar dentro de la casa o en las oficinas requieren que la temperatura sea templada en alguna medida.
Cuando se tiene una planta nueva hay que esperar a que se aclimate y pueda continuar su crecimiento sin contratiempos. La temperatura indicada para estos casos es de mínimo 15 grados centígrados.
Es muy importante conocer la temperatura ideal para cada planta, para brindarle así los cuidados que necesita. Para ello, debes informarte siempre que adquieras una nueva. Por ejemplo, el clorophytum soporta temperaturas bastante más altas de los 15 centígrados recomendados como nivel templado, pero las calatheas no sobreviven con temperaturas inferiores a los 15 grados.
Una vez que se va a colocar la planta, no deben ponerse cerca de radiadores ya que éstos alteran la temperatura, y de hecho, bajo ningún modo se debe poner la planta sobre el radiador, pues las corrientes ascendentes de aire caliente las alcanzará más rápido y más fuerte, y su impacto será irreparable.
De igual forma, si se cuenta con aires acondicionados o calefacción no se debe poner la planta más cerca de tres metros, y si se pudiera, mejor colocarla en otra habitación.
Las habitaciones que presentan una gran acumulación de calor, son peligrosas para el desarrollo sano y normal de la planta. Esto se debe a que en estas estancias calientes el aire tiende a secarse y eso les roba toda la vitalidad a las plantas.
Por otro lado, cuando se ha puesto la planta en un cuarto muy caluroso, se la estará exponiendo a un gran ataque de acaros que causarán estragos en la planta, pues ellos se vuelven más activos y más fuertes en los ambientes cálidos.
Consecuentemente, hay que tener cuidado. Las plantas en el interior se ven hermosas, llenan de vida el lugar y alegran el ambiente, pero hay que saber darles las condiciones óptimas para que puedan crecer sanas y fuertes.
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