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Hierba originaria de la India, de nuevo un feliz reencuentro con aquel país, ella tremendamente delicada, no soporta el frío y crece con el abrigo del calor de los rayos del sol.
Al principio en tiempo muy remoto, se empleaban frutos y bayas silvestres para aderezar, se sabía que proporcionaban unas combinaciones de sabores exquisitos, una mezcla y composición que con el tiempo y con toda justicia, se han ido transformando en una verdadera tradición, como lo demuestra la gastronomía, hoy en día la albahaca pasa a formar parte importante entre las hierbas.
Esta hoja tan armoniosa y esplendorosa de aroma, color y sabor pasa a formar un rol de jerarquía en los principales platos capitalinos.Si tuviéramos que elegir un perfume, identificador de la cocina meridional sin duda sería el de la albahaca junto a ajos y tomates, forma el trío más caliente, más atractivo y evocador. A nosotros nos resulta "hipnotizador", tanto al fuego como guisados en ensalada y postre. La albahaca si se deja calentar al contrario de lo que ocurre con las otras hierbas.
Pero conviene añadir al pacheco la mitad de sus hojas ya sean enteras o picadas, dejando que se estofe o cocine. Retirada la cazuela del fuego volcaremos la otra mitad de hojas crudas aparte, este añadido de hierba en "dos partes""vuelca" parece más beneficioso para preservar el sabor y aroma profundo de la albahaca.
Reducida a puré junto con aceite de oliva, frutos secos, quesos o zumo de limón, es uno de los métodos más tradicionales de elaboración, muy utilizada en la Provenza francesa e italiana, conocidos como "pisto" y "pesto".Al igual que en las provincias de Europa, en Mérida y la Colonia Tovar gozan de unos cultivos esplendorosos, dando un paseo breve por los huertos de "Dos Santos", me impresionó el cuidado y la delicadeza con la que se trata a tal hoja, tan maravillosa es que nuestra imaginación se eleva a lo máximo y es donde empezamos a trabajar las mil y una recetas para llevarlas a nuestro restaurante. Definitivamente la albahaca ha ganado el privilegio en las buenas mesas.