
Los expertos afirman que la mayoría de la población adulta es consciente del riesgo para la salud y muestran una especial preocupación por el efecto arrugador de la piel y la aparición de tumores. Sin embargo siguen pensando que los fotoprotectores son algo molesto o antiestético.
Además, hacen hincapié en que existe la falsa creencia que el sol sólo afecta cuando uno está tumbado en la playa, recordando que pasear sin estar protegido también puede provocar quemaduras cutáneas.
Los principales errores que comete el usuario de las cremas son:
- Usarlas de un año para otro.
- Repartirlas en exceso por el cuerpo o dejando claros sin proteger.
- Usarlas una vez al día (hay que volver a utilizar la crema cada dos horas de exposición al sol).
Efectos del sol sobre la salud
A pesar de la insistencia médica en protegernos la piel, el sol tiene sus efectos positivos como la vitamina D, favorece la circulación sanguínea y mejora algunas enfermedades de la piel.
Sin embargo, existen graves efectos negativos producidos por la exposición intensa o por la exposición crónica, mientras que son especialmente nocivas las exposiciones sin protección en las edades infantiles y jóvenes, claramente relacionadas con el riesgo de aparición del melanoma (cáncer de piel).
Siempre que te encuentres expuesta al sol debes protegerte, ya sea mediante el uso de prendas de vestir (de color claro y fibra natural) y mediante la utilización de cremas de protección solar. Estas cremas contienen sustancias que actúan como filtros solares, reduciendo la cantidad de rayos que penetran en la piel, evitando quemaduras y la degeneración de la piel.
Para cuantificar la capacidad de filtro de las cremas de protección solar, se utiliza el denominado Factor de Protección Solar, que nos indica el tiempo que podemos exponernos al sol sin riesgo de quemaduras. Cuanto más alto es el FPS, más alta es la protección de los rayos solares.
Clasificación de los FPS
Bajo: 2-4-6
Medio: 8-10-12
Alto: 15-20-25
Muy alto: 30-40-50
Ultra: 50+
Cómo deben utilizarse las cremas de protección solar
Elegir la crema y el índice de protección adecuado a tu tipo de piel.
Aplicar la crema antes de salir a la playa o la piscina, y como mínimo 30 minutos antes de exponerte al sol.
Extender la crema sobre la piel seca y en todas las partes expuestas.
Cuando se inicia la temporada estival, deben utilizarse cremas con mayor índice de protección solar al principio.
No aplicar perfumes y colonias que contengan alcohol y esencias vegetales, porque son fotosensibilizantes.
Utilizar protección solar aunque esté nublado.
Evitar la exposición al sol entre las 11 y las 15 horas (horario de máxima radiación ultravioleta).
Proteger la cabeza con un sombrero o gorra; los ojos con gafas adecuadas, y los labios con protector labial.
Beber agua o líquidos sin alcohol para evitar la deshidratación.
Si estás tomando algún medicamento, debes consultar el prospecto.
En niños, la fotoprotección debe ser completa con protección ultra alta, es decir, su SPF no debe ser inferior a 30.
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