linea
Inicio » Salud y Fitness » Otros Temas

Piernas veteadas

Este artículo ha sido visto 414 veces

La mayoría de las mujeres tenemos el problema de padecer las molestas y desagradables venas varicosas. Son fácilmente identificables debido a su apariencia de protuberancias o de red, visibles a través de la piel. No importa la edad; éstas se pueden desarrollar a partir de la adolescencia. Además de ser poco estéticas, quienes las padecemos tenemos las piernas hinchadas, adoloridas, con una constante sensación de cansancio, pesadez, comezón, ardor o calambres, sobre todo después de permanecer de pie o sentadas por tiempo prolongado.  
 
Cuando las varices alcanzan un desarrollo severo pueden causar comezón, además de úlceras y eczemas, por lo que a los primeros síntomas se sugiere visitar a un angiólogo que dé el tratamiento adecuado y evite que las várices se conviertan en un problema peor. Más que un asunto estético, las várices son un problema de salud. 
 
Las afecciones de las venas no siempre son visibles, por lo que si se tienen determinados síntomas, es mejor consultar al especialista, para que practique una pletismografía, que ayuda a detectar las variaciones debidas a los cambios vasculares. El método consiste en colocar electrodos en las piernas, conectados a un pletismógrafo, para medir el flujo sanguíneo de las venas. También se pueden detectar los problemas a través de ultrasonido. 
 
Asegúrate de consultar a tu médico si la hinchazón venosa te limita al realizar tus actividades normales, o si la piel sobre las mismas se torna escamosa, ulcerosa, o cambia de color. Si el color de tus venas se torna de un rojizo brillante, puede ser un signo de flebitis o un coágulo; una revisión médica podrá prevenir mayores consecuencias. 
 
Las várices son hereditarias, o bien pueden aparecer durante el envejecimiento. Hay algunos consejos que puedes seguir para evitar su desarrollo:

No permanecer de pie o sentada por periodos prolongados de tiempo. Toma periodos de descanso, caminando por algunos minutos.

Si vas a manejar largas distancias, considera hacer algunas paradas para estirar las piernas.

Si tu actividad laboral la desarrollas de pie, busca algunos ejercicios que activen la circulación y reduzcan la presión vascular.

Di no a fumar: estudios han comprobado que el tabaquismo eleva la presión sanguínea, la cual puede agravar la condición de las venas varicosas.

Caminar con regularidad y hacer ejercicio ayudan grandemente. Además de mantenerte en forma, el ejercicio le da tonicidad a los músculos de tus piernas, regula tu flujo sanguíneo y te ayuda a conservarte en buen peso.

Usa medias de soporte, con un alto porcentaje de licra. Hay medias especializadas con diferentes graduaciones de presión a lo largo de la pierna; las puedes adquirir en farmacias.

Si estás embarazada, trata de dormir sobre tu costado izquierdo, más que sobre tu espalda; así disminuirás la presión del útero sobre tus venas pélvicas. 

Usa protección solar en el rostro. La sobreexposición al sol puede provocar la aparición de cuperosis, es decir, de algunas venitas en el mismo.
 
¿Te gustó este artículo?

Síguenos en tus redes sociales preferidas
Facebook Twitter Síguenos en Google + Síguenos en Pinterest RSS feed
síguenos en tus redes sociales preferidas

Receta del día

Sopas de caraotas negras

recetaLa sopa de caraotas negras es un plato típicamente caraqueño. Se caracteriza por su color oscuro y p...
Ver Más

Encuesta

¿Cuál es tu color de cabello? (O cuál de estos se le acerca)




Recibe nuestros boletines


Mantente actualizada recibiendo nuestros boletines en tu e-mail semanalmente

Nombre:
Email: